martes, 1 de noviembre de 2011

Chile Po! Santiago, Raúl y bajando...


Viernes 30 de Septiembre, Aeropuerto de Auckland, Nueva Zelanda, 17’30 de la tarde. Nos embarcamos en el avión que nos lleva al tercer continente, la tan ansiada América del Sur. Después de 11 horas de viaje, en los que por alguna razón no conseguimos dormir, llegamos a Santiago de Chile. Hora local, 12’00 del mediodía del viernes 30 de Septiembre. Acabamos de viajar en el tiempo! 
 
En el aeropuerto nos esperan dos amigas de Iñaki, Marinella y Paulina, que junto con Javiera nos acogen en su casa, un confortable piso en una tranquila y céntrica zona de Santiago. Estamos bastante cansados y después de comer por segunda  vez en este día dormimos toda la tarde. Por la noche, una cena de bienvenida, nosotros preparamos “Pa amb oli” y ellas nos introducen a la “Piscolita”, bebida típica de Chile a base de Pisco y coca cola. Al día siguiente, nos llevan a Valparaiso, un emblemático lugar, famoso por ser el primer gran puerto en el Océano Pacífico pasado el Cabo de Hornos. Al llegar a casa del Alexandro, en el futuro “Compadrito” y  cuñado de Marinella, nos esperan sentados a la mesa, la familia al completo, la amiga de la madre, y los vecinos. Esto es algo que llama la atención y que nos da bastante envidia, el sentimiento familiar. Las relaciones que tienen las familias, que se juntan bajo  cualquier excusa, para con un asado por delante, charlar y reír juntos. En este concepto de familia incluyen primos, tíos y a los amigos más íntimos. La excusa para juntarse hoy era conocer a los españolitos que las chicas están alojando en Santiago. Al principio nos sentimos un poco desbordados, pero son encantadores, Alexandro, Flavia, Enzo y Renzo nos hacen sentir como en casa y al ritmo de “Como tai, Compadrito? Tai bien? Una piscolita?” empezamos a devorar temas de conversación y kilos de carne. Vuelan las horas. Lo pasamos en grande, que diferencia con lo vivido hasta ahora, disfrutamos de poder comunicarnos abiertamente, de preguntar, contestar y discutir, y de la carne…  Al día siguiente nos llevan a pasear por las empinadas y estrechas calles de los cerros de Valparaiso, poblados con peculiares casitas de colores. Los siguientes días, de vuelta en Santiago hacemos vida casera. Disfrutamos con tareas tan habituales como ir a hacer la compra, cocinar, y caminar tranquilamente la ciudad. No tenemos mucha prisa, no nos podemos mover de la zona, tenemos que esperar hasta día 6, se une a este viaje Raúl.
 
Raúl es un amigo, que cuando estábamos planeando todo esto acudió a las primeras “reuniones”. Alguna semana después, decidió que no era el momento. Siete meses más tarde, el destino lo trae hasta aquí y lo recibimos con los brazos abiertos. Después de ir a buscarlo por segundo día consecutivo al aeropuerto, pues llegaba a la 5’30 de la mañana pero no de día seis, sino de día siete, nos encontramos. Llega con muchas ganas, savia nueva. En tan solo días notaremos que estamos en fases diferentes, se sorprende y maravilla por todo, trae hábitos caseros que nosotros tenemos olvidados, un ritmo de viaje que nosotros ya hemos ralentizado y unas ganas locas por inmortalizar cada instante, como si fuera el último. Nos vendrá muy bien. Le contamos que estamos abrumados por la hospitalidad de esta gente, y para que los pueda conocer, montan otro asado para el fin de semana. El domingo por la tarde llega la hora de las despedidas. Es dura, quizás la más dura del momento. Es la contrapartida a tan buenos momentos. En términos matemáticos podríamos decir que “La dureza de una despedida es directamente proporcional a la suma de buenos momentos compartidos con la gente despedida”. Subimos al bus y en un movimiento de sangre fría extrema,  una ladrona le roba la mochila pequeña a Iñaki, sin que en el instante nos demos cuenta. Adiós a las pertenencias más preciadas… En este continente, los descuidos se pagan carísimos. Ponemos rumbo al sur.
 
Nuestra ruta ahora consiste en ir bajando entre Chile y Argentina, para llegar a principio de Noviembre a Calafate, donde recibiremos otra visita, la de nuestros padres. Justo después Iñaki se tendrá que separar temporalmente por motivos personales. Seguimos bajando por Chile, hasta Pucón, pequeño pueblecito donde disfrutamos de unos días en medio de la naturaleza. Una excursión a pie por una montañita con nieve en su parte alta que propicia varias caídas y muchas risas, otra en bici y una noche de lluvia en las termas. 
 
Cruzamos a Argentina hacia San Martín de los Andes y cambiamos el “Po” por el “Ché” y el “Huevón” por el “Pelotudo”. En este pequeño pueblecito andino, que acaba de cerrar la temporada de esquí, volvemos a disfrutar de otra etapa de alta  montaña con la bicicleta. y sobretodo de las charlas en el “Bike Hostal”. Este hostal, es una gran casa y somos los únicos que estamos aquí en este momento, así que es como tener nuestra gran casa. Bueno, los únicos no, también está Maxi, un interesante personaje que regenta el hostal, apasionado del snowboard y de las bicicletas, va y viene constantemente. Tiene un pequeño taller de bicicletas dentro del mismo hostal, junto al recibidor. En estos momentos, está construyendo bicicletas con el cuadro de cáñamo, “El aluminio es una mierda..” dice. Nos gusta sentarnos a charlar con él, tiene historias muy buenas, como la de cuando llegó a Sierra Nevada hace muchos años y la gente del lugar aún no había visto nunca a un argentino, lo trataron como a un ser divino, y él lo disfrutó. O como la de un californiano que hospedó durante algunos meses, porque el tipo se había quedado sin plata y necesitaba trabajar. El susodicho, que va descalzo desde los doce años, estaba realizando la ruta Alaska – Ushuaia en una bicicleta fabricada por el mismo, 26.000 kilómetros que al final fueron 34.000 recorridos en cuatro años. Durante el día, en nuestra etapa en bicicleta, mientras descansamos durante unas horas en un lago, conocemos a Manuel Aguirre. Este señor que ha superado los sesenta años, está disfrutando del espectacular día junto a su señora, justo al lado de nosotros. Se ríe cuando nos tiramos corriendo al agua helada del lago y salimos entre gritos aún más rápido, y entablamos una interesante conversación. Nos pregunta mucho por España y por nuestra opinión sobre Argentina. Después de siete meses con problemas de comunicación, parece que nos está saliendo todo lo que teníamos acumulado. Disfrutamos de hablar con absolutamente todo el mundo y lo bueno, que en Argentina, este, es el deporte nacional. Manuel Aguirre nos promete un asado en su casa, cerca de Buenos Aires, si nosotros traemos el vino… Trato hecho!
 
Seguimos el camino y nos saltamos Villa La Angostura, el volcán Puyehue que entró en erupción hace meses, dejó este pequeño pueblo y todos sus alrededores inundados de ceniza. Cobertizos que se han venido abajo por el peso de las grandes cantidades caídas, bosques y paisajes totalmente  grises, montañas en los arcenes de la carretera… Da pena verlo. Nos lo saltamos y llegamos a Bariloche.
 
En Bariloche, quizás la estación de esquí más conocida de los Andes, pasamos varios días tranquilos. La temporada está acabando, sin embargo  aquí aún hay algo de ambiente. Encontramos otro hostal muy acogedor y dedicamos los días a pasear y a hacer alguna excursión en bici. En uno de los paseos, nos encontramos a Manuel Aguirre con su familia tomando un chocolate, algo típico de la zona, y nos invita a unirnos, hacemos la tarde. Disfrutamos también de comer carne en “El boliche de Alberto”, un lugar donde Iñaki salda una apuesta que tenía pendiente para regocijo de los demás. La carne es de otro planeta y la conversación se anima tanto que en el momento de auge, el restaurant al completo nos hace callar, nos damos cuenta de que estábamos discutiendo a gritos y entre risas y semiavergonzados pedimos perdón al resto de los asistentes, unos instantes después todo el mundo se ríe. Acabamos la noche viendo a las cinco de la madrugada la gran semifinal del mundial de rugby, donde los “All Blacks” en un gran partido baten a sus vecinos australianos. Los kiwis siguen su camino hacia la copa, nosotros el nuestro hacia el sur.
 






 


 








15 comentarios:

  1. Un millón de gracias a Marinella, Paulina y Javiera por ser unas perfectas anfitrionas y como no a Enzo, Alex y Flavia por todos esos grandes momentos!
    Gracias por aguantarnos!!!
    Os esperamos en España

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  2. Que buen relato...cuándo quieran serán bienvenidos...Absolutly!!..nos veremos en España sin duda..un cariñoso saludo a todos!...RECUERDOS!!! Irazzoky!

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  3. Hola a todos desde Manacor,Raul contesta al correo que me tenias preocupado hasta ver la ultima publicación en el blog
    Saludos a todos

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  4. ....y a Fran (perdón) jeje

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  5. estoy contenta de veros un besito iñaki que nos vemos pronto cuerpooooooooooooooooo

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  6. Raullll jeje déjate de flexiones y tírate al agua MARICA! NO VEAS SI ME HE REIDO
    Estáis bien locos
    Manolo

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  7. Todavía de viaje??? no me lo puedo creer. Me econtré con Iñaki paseando por Buenos Aires, NO BOLUDO y no me lo creía. El blog rebueno y todo lo que me contó inolvidable.
    Os sigo por el blog ahora que lo tengo de nuevo. Suerte chicos.

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  8. Dificil resumir tantos buenos momentos...pero bueno, espero se repitan. Un gusto haberlos tenido por estos lados personajes. Toda la suerte para lo que viene...un abrazo muy grande a los 4 guapos. Marinella

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  9. Gracias a tod@s por los días inolvidables que vivimos juntos. Imposible empezar mejor nuestra andadura por Sudamérica. Esperamos poder devolveros tanta hospitalidad algún día en España. Viva Chile pooooooooo !!!!

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  10. Qué joputas, os lo estáis pasando dpm. LA ENVIDIA ME CORROE. Si puedo os veré, si no que lo paséis muy bien.Controladme al calvo que se le va la pinza, ¿cómo se apaña sin gym y sin esteroides?
    Un abrazo cabrones.

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  11. Alonso: ...te voy a cortar las pelotas!!!

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  12. Parece que el calvo ha empezado bien su viajecito, y deseo que así de bien continúe. Pórtate bien que sino ya sabes lo que toca: tirón de pelos!! Me ha ecantado ver tu imagen ahí haciendo flexiones para entrar en calor...jajajaja....y ese bañador blanco que parecen unos gallumbos de la marca "Abanderado"...aysss. Me dais mucha envidia, lo sabes. Que vaya bien. Besos
    Carmen. Guadix

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  13. EQUIPASSO CS Son Ferriol4 de noviembre de 2011, 6:30

    Hola chicos! enhorabuena por el viaje y el blog. Desde el CS de Son Ferriol os enviamos mucha energía. Queremos ver colgada una foto con Joana, eh!!!
    Joaneta! per aquí tot molt bé.
    Un besso fort!

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  14. Que rico que lo pasaron bien en Santiago. Me imagino que después de tantos mese de trotamundos se agradecen unos días de vida casera para recuperar energías...De más está decir que son bienvenidos cuando quieran.
    Sigan disfrutando de Sudamérica!! un abrazo, Javiera

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  15. Per molts d,anys xato i disfruta de tot el que la vida te posa per devant MUAK MUAK I MUAK A tots

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